10 abr. 2015

Tal como fue

Quisimos salsear y así fue cómo empezamos el drama entre las dos. Porque sí, nos gustaba que hubiera algo en qué pensar, y por qué no, llevarlo hasta el punto de no retorno.

No supimos salsear. Nos faltó auto control, nos faltó relajarnos, nos faltó soltarnos, nos faltó compartir lo que tenemos, nos faltó aportarnos algo más que discusiones, nos faltó entendernos más, comunicarnos más, ser más honestas y sinceras con nosotras mismas y con la otra. Reconozco que no lo fui contigo en algunas ocasiones por no echar más leña al fuego. Pero tú querías que hubiera más llama o eso creí. Y yo sólo quería que hubiera la suficiente para calentarnos pero creí que tu versión iba a ser mucho mejor que la mía, así que le añadí más leña al asunto. Lo creí cuando tú ya te habías cansado de todo. Y seguí sola, echándole fuego a un amor que no existía y me quemé por completo de la llama que creé. Dejé de ser yo misma y empecé a parecerme más a ti perdiendo mi esencia.
Quisimos salsear pero no supimos cómo hacer las cosas bien porque nos faltó mucha humildad y nos sobraba orgullo por todos los poros del cuerpo. Y yo me confundí en tus señales y premisas que no pararon de salir de forma dudosa y acabé perdiéndome a mí misma en ti, y tú en mí, y luego tú saliste y no supiste cómo se ayuda a alguien que has querido mucho cuando no entiende por qué de su mundo sólo quedan cenizas.
Así que no me sorprende que esté molesta porque no hayas tenido más decencia que la de salir con el rabo entre las piernas, osea, cero, lavandote bien las manos para no tener nada que ver con la mierda en la que he dejado mi vida por confiar en ti que te consideraba de fiar. Me pediste confianza y yo te la di. Te dije que era lo más frágil de mí misma. Porque si la pierdo me vuelvo un ser sin sentimientos, alguien perdido. Me rompí el corazón y aún sigue siendo difícil la reconstrucción cuando no consigo encontrar piezas que me hacen mucha falta. Y por encima de todo, más me jode darme cuenta de que no tengo la misma disposición a expresar lo que siento sobre un papel porque me hace sentir una pringada. Pero de eso no tiene sentido que te culpe. No sé ni lo que he podido hacerme en todo este tiempo, como si me hubiera puesto hasta las cejas de aya-huasca y tras el trance tenga una configuración diferente en mi cerebro. Tengo lagunas, no recuerdo mucho y es que los petas han hecho mucho daño. Quiero verdadera liberación. pero es importante que me siga dando el tiempo que necesito. Quiero tranquilidad y me la voy a dar. Quiero dibujar y lo voy a hacer. Quiero estar mejor, y lo voy a estar. Me lo debes, Universo.