24 dic. 2013

Dualidades especiales




















Nadie dijo que fuera fácil,
eso de quererse
con "errores" de accesorio,
quizás todos sueñan
demasiado en su ombligo,
siempre fijándose en lo poco
sin sueños de alegría de bolsillo.

Pues las pequeñas cosas
son las que nos hacen libres,
pues en tu pequeño mundo, no hay cadenas,
si no galaxias enteras
de quererte contigo,
de quedarme conmigo,
y que seas lo bonito
de lo que escribo,
sin dolores ni goteras,
que no sean de pasar
más de una noche
sin frío...

Eres,
existes
y te vivo,
mas avivas
con tu ruido
mi sordera,
cuando el mundo se silencia
porque grita tu cuerpo y el mío,
y lo bonito que puede ser
desgarrarse a veces
con lo bien hecha que está tu boca.
Que no hay relojes,
ni tiempo que se agote,
sólo eclipses de lunares
provocados por mis dedos
atraídos por la gravedad
de tus descuidos
al mirarme el culo
cuando llevo puestos tus pitillos.

Ya sé que no me entiendes
cuando hablo con metáforas,
ni tampoco conoces
el motivo de ponerme tu ropa,
cuando la mía se toma vacaciones,
ni yo a ti cuando hablas con razones
de quien se ha quedado sin locura,
golpeando, con soltura, mi boca
con tus besos áridos,
por eso yo te hago perder la cabeza
y tú me haces hallarla,
sin más armas
que cuatro ojos
sin mirillas
y sin miedo.