9 mar. 2012

Creo


Hoy al levantarme, me he dado cuenta
De lo bonito que son tus ojos al hablarme,
Parece que me ríes, que te callas las bocas
De tus pecas que me buscan a tientas.

Que te vendo dos de mis siete vidas,
Y se las das de comer a gatos callejeros.
Que me agotan la piel por los tejados
De tus besos esquivados con tu risa.

Que a veces he besado tanto
Tus planetas, explorando las facetas,
De tu corazón agrietado.
Que a veces me he velado tanto
La voz de callarme tantos secretos
De tus ojos de inconsciencia, apagados.

He buscado los colores, de ese mar
Que guarda nuestro banco de quehaceres.
He buscado y aunque encuentre,
Si no te encuentro a ti, no he encontrado nada.

Con sentido o sin él, se me han apagado las boreales.
Con el sin sentido, se me han pagado las dudas solas.

No digo que no haya querido aspirar
Tus labios para poder respirar mejor
Esas noches que tu cama no me quiere
Y soñando que sueño que soy tu almohada
Durmiendo a la intemperie bajo las sábanas.

Se me restan los aplausos, que me despiertan hoy con ganas,
Porque se me han nevado los ojos de restarte motivos,
De buscarte vestidos cuando desnuda luces tu mejor traje.
Aunque acabe siempre en tu armario desteñido.

El día desamanece para despertar contigo.

1 comentario:

NightNeverDies dijo...

Y mira que ha pasado tiempo, que no sé de tus miradas, ni de tus razones ni tampoco de tu voz. Me paso por aquí de vez en cuando, tratando de adivinar qué se esconde detrás de tus líneas -queriendo creer que te conozco- y no sé siquiera si te has sumado a ellos, a la cruel y vana indiferencia que rezuman -queriendo creer que me conocen-.
Te superas, como siempre. Cada vez que algo me recuerda a ti me pregunto, apenada, si me ignoras a propósito...
El mes que viene me haré un blog yo también. Ya te lo pasaré.
Sigue así, y cuídate.
Y sé mala.