14 dic. 2011

Tormenta

Me tiro al mar, me baño en tus ojos,
me sonríes, te sonrío,
parece estar todo bien.
La tormenta comienza,
te arranca de mis ojos,
te vuelvo a perder.
Caigo en el fondo,
nado buscándote,
preguntando por ti a tus reflejos,
de lejos te veo,
pero no eres tú, otra vez.

Y te busco y te busco,
encontrando sólo restos de ti,
y los agarro, los uno,
formando una casi tú.
Y no encuentro tu luz,
ni tus brazos allí,
donde quiera que estés.
Y nubes y nubes,
más me hunden, más me hacen
perderte de vista, de manos,
de besos, de lejos,
te recojo de nuevo,
pero no es a ti
a quién encuentro.

Pero es tu cuerpo,
tus manos, es tu voz.
Tus ojos no son,
los que eran.
También me gustan así,
tampoco pretendo que sean distintos.
Tal y como eres,
aunque este mar te haya cambiado
y la tormenta te llevase,
tal y como eres
te quiero, más y como
has empezado a ser.

No hay comentarios: