1 dic. 2011

JODER

Me acuerdo de tu olor, como si te tuviera delante. Se me hace difícil no pensar en ti cuando me viene a la mente. O el tacto de tu piel, no... No se parece a nada que haya tocado hasta ahora. Ni la felicidad que me hacía poder besarte. No sé, no me acuerdo de cómo lo hacías, pero me acuerdo de cómo me sentía, como si no existiera más que ese cero coma dos por ciento de vida en el mundo. Tus labios. Y no sé, tus caderas, acariciar la parte de abajo de tu espalda al abrazarte cuando me despedía de ti, cuando me reencontraba contigo. Cogerte en brazos y alzarte cuando me sonreías o me decías "te quiero" y me mirabas como... No sé, como la niña que eres. Y correr contigo por la calle de la mano mientras te ríes. O decirme "Neko" varias veces y hacerme el gato en mi cama, mientras me das besos de esquimal en el pelo y sonríes sin que te vea. O contarte los lunares mientras dormías, y esa noche que tuviste una pesadilla y te diste la vuelta y me besaste toda la cara buscando la manera de saber que yo era real. O verte reírte en mi colchón, reírte en la calle, reírte en la tienda de chuches, reírte en mi sofá, reírte en fotos, reírte en vídeos, reírte en la piscina de tu casa, reírte entre besos cuando te besaba sin avisar... reírte y reírte. Y pasear tu hoyuelo por aquí y por allá.

Joder, te quiero. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Eres lo que más quiero. Sigues siéndolo. Sigues siendo la Julieta de este cuento de amor. Sigo teniéndote en mi rutina, en mi monótona existencia. Sigue tu olor en mi armario, mi almohada, mis letras. Sigue tu risa en mis oídos, mis gestos, mi voz, mi aire. Siguen tus ojos en mi respirar, en mis días, mis noches, mis sueños, en mis labios. Siguen los recuerdos saltándome a la cara como cristales rotos que salen disparados al caer. Sigue el recuerdo de tu mirada a mis labios antes de besarme. De bailar contigo el tango de Roxanne. De ver películas, de dormirme en tu regazo, de tus manos en mi cara cuando me besas, de nuestras fotos y de las fotos que siempre quisimos hacer y ya no haremos. De balbucear palabras antes de dormirnos abrazadas, de soñar despiertas y reírnos al decir gilipolleces, de tu cara en las fotos de mi habitación, donde ya no estás. De tus "¿Te dejas algo?" antes de irme de tu casa y de mis "Siempre me dejo algo importante" y mirarte a los ojos. De que me quieras. Echo de menos que me quieras. Que me respires el nombre en el oído. De tenerte cerca de mi respiración. De besarte, de besarte mil veces, de acabar con todo lo demás y que me dé igual. De ti, de mí. De ese nosotras que ya no existe. De todo lo que no va a volver. De todas esas cosas, tú, cielo, de todas esas cosas tuyas que a mí ni a ningún lado volverán.
Las perdí. Te perdí.
Después de tres meses me doy cuenta de que no vas a volver.

No vas a volver.

No hay comentarios: