5 dic. 2011

4/12/2011


Y desperté en un mundo dónde tú no estabas. Después de todo este tiempo, es duro arrepentirse de algo, pero si lo llevas arrastrando contigo acabas acostumbrándote a la cruz, al dolor, al peso y a la culpa que llevas a la espalda.
Esta noche sólo ha sido un golpe más, otro moratón en el pecho, una expansión del agujero que tú provocaste. Y sin embargo, me mata abrazarte y moriría así todos los días antes que despertar en mi cama y seguir viva. Y seguir, algo que no estoy haciendo aunque lo intente. Y sé que no lo intento suficiente.

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